viernes 20 de agosto de 2010

han disparado a toni



Han disparado a Toni en la inauguración de una exposición en un hotel, y arrebatados por la indignación nos hemos puesto manos a la tecla con la premura y el sobresalto del reportero que informa sobre un magnicidio, ofreciéndoles de esta guisa y como por azar algo a lo que no están habituados nuestros lectores.
Hablamos de la primicia exclusiva, hablamos del escándalo.
Hace veinte minutos me ha llamado Lucía (de la que no sabía nada desde hace ya algún tiempo). Se mostraba incomprensiblemente risueña, serena; utilizando ese tono medio confidencial medio sugerente, tan común en su conversación y tan poco apropiado para la ocasión. El caso es que Lucía ha aprovechado indignamente la circunstancia de tal imprevisto y con la excusa de darme la noticia de la hospitalización de su hermano se ha mostrado ostensiblemente oferente y licitadora, hasta el punto que parecía que se me estuviese poniendo de nuevo a tiro (si acaso fuese admisible la expresión en semejante contexto).
Mi amistad con Toni (salvando algunas pequeñas diferencias estéticas) viene desde que ambos fuéramos condiscípulos en los escolapios, y aunque hace dos años mudó su estudio a la leridana Mollerusa, no hemos perdido el contacto. Toni es un artista de vanguardia que hace no figurativo y su firma disfruta ya de algún predicamento entre la corriente de pintores que conforman lo que yo denomino despectivamente arte-basura. Según me cuenta Lucía la exposición estaba convirtiéndose en un éxito aunque Toni se había excedido como siempre con el stolichnaya y empezaba a perder las formas. Parece ser que le dijo a un tipo que resultó ser diplomático suizo que tenía cara de mula Francis, y el suizo sacó un 38 y le pegó un tiro sin presentarse ni dar las buenas tardes. Los interrogantes se agolpan en mi cabeza sin encontrar ninguna respuesta racional : ¿Es esto acaso la tan cacareada neutralidad helvética? ¿Se muestran asi de susceptibles todos los habitantes de Zurich? ¿Es compatible tal modus operandi con lo que entendemos hoy en día por diplomacia? ¿Pueden los atroces lienzos de Toni provocar repulsa tan contudente? ¿Qué demonios pinta un diplomático suizo con un revólver cargado y sin seguro en una exposición de pintura para snobs astigmáticos en Mollerusa?
El diplomático ha llegado a un acuerdo con la familia de Toni, para que se eche tierra sobre el asunto y todo quede como un accidente. Por lo que le he podido sonsacar a Lucía, el suizo les ha untado bien con crema de cacahuete y aquí haya paz y después gloria. Por una jugada parecida Verlaine fue condenado en 1873 a dos años de prisión y a pagar 200 francos, claro que Verlaine no era diplomático suizo ni podía permitirse el lujo de untar a nadie con manteca de cacahuete.
Al margen del hecho de que Toni no podrá usar su brazo derecho durante una buena temporada para atentar contra el buen gusto, lo que más me ha indignado ha sido la actitud hipócrita de Lucía que ha esperado a que sucediera una desgracia para volverse a poner en contacto conmigo. Por ese motivo me he negado a una cita con ella, porque siempre me ha gustado ir al grano y que no me anden con rodeos, eufemismos ni circunloquios. La cosa hubiera sido diferente si Lucía, sin esperar a que un mentecato de gatillo fácil casi acabe con la vida de Toni, me hubiese llamado ofreciéndose a untarme con crema de Aloe vera, o de guayaba, que dicen que es un inestimable aditamento culinario.